El DIY es tu amigo

Como dijo Antoine Lavoisier “la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma”. Aunque no vamos a hablar de la Ley de la Conservación de la Materia, podemos basarnos en ella para este artículo, ¡y a la vez aprender Ciencia! La ropa sí se crea, y cuesta conseguirla, pero podemos obviar la destrucción, y pasar a la transformación. ¿Cómo conseguir volver a ponerte esa chaqueta vaquera que aún te está bien después de 20 años, o que esas zapatillas baratas sean tu par favorito? DIY es la respuesta.

¿Qué es el DIY? Son las siglas de las palabras en inglés Do It Yourself, es decir, “hazlo tú mismo”. Si alguna prenda ha llamado tu atención esta temporada, no dirijas tus pasos hacia esas tiendas que te atraen malvadamente con sus brillantes y blancos escaparates, no. En cambio, investiga tu armario; prepárate cual Sherlock para encontrar, entre esas prendas que no te acordabas que tenías, las piezas que pueden volver a la vida como tu nuevo conjunto favorito que te pondrás en cualquier tipo de ocasión. Como los vaqueros.

Para comprender mejor este concepto, tres expertas en reutilizar todo lo que cae en sus manos, y contarlo en sus blogs en español, nos dan su definición de DIY.

Marta es barcelonesa y diseñadora gráfica. Además, es la persona detrás del blog 2nd Funniest Thing, realiza talleres, lleva adelante una tienda, un estudio de diseño y comunicación, y lo más impresionante, es capaz de transformar un vestido en un bolso. Esta especialista en accesorios nos define ampliamente qué es el DIY para ella:

“Aunque antes no usáramos esta palabra tan estupending, el DIY siempre nos ha acompañado. Pienso que en realidad el Do it yourself, es una actitud frente a la vida. Atreverse con todo para hacer más en lugar de tanto comprar porque al fin y al cabo, necesitar menos es sinónimo de Libertad. Es el momento de recuperar el sentido común que perdimos al dejar de reparar, reciclar y reutilizar. Y con esto no me refiero a que nos convirtamos en “perroflautas” o “abrazadores de árboles”, ni hablar. Nuestras manos son capaces de crear piezas tan increíblemente modernosas como prácticas para cubrir nuestras necesidades. Vamos que, viendo el panorama actual, o nos pasamos todos al lado DIY o esto va a reventar… ¡Al ataque fieras!”

¿Para qué comprar algo nuevo, si podemos conseguirlo dando unos retoques a una prenda que ya se encuentra en nuestro cajón? No solo es una cuestión económica (si bien se trata de un punto a favor importante), el DIY se enfrenta al consumismo disparatado en el que caemos de forma inconsciente en muchas ocasiones.

Nuestra segunda invitada en este especial de “DIY es tu amigo” es la mexicana Claudia González, quien lleva compartiendo sus proyectos de costura desde 2009 en su blog Clo by Clau. Desde entonces, sus ideas han dado lugar a proyectos DIY de moda, incluyendo accesorios e incluso ropa para niños.

“Para mí DIY significa que puedes crear o adaptar cualquier prenda, accesorio o artículo que te guste y así obtener algo hecho 100% a tu gusto y presupuesto, que además será único ya que tendrá tu toque personal”.

Ahorro de dinero, lucha contra el consumismo y, como añade Claudia, personalización. Algo por lo que la gente está dispuesta a pagar grandes cantidades y así conseguir esa falsa autenticidad a manos de otros. Bien, solo puedo decir: ¡hazlo tú!

Desde Vigo se escribe My White Idea. ¿La bloguera que está detrás? Es Veva Piñeiro y su blog presenta consejos de DIY y tutoriales para crear accesorios de todo tipo. Y, atención, ha conseguido que una camiseta gratuita de publicidad acabe convertida en un perfecto top para el verano. ¿Qué no se puede conseguir con el DIY?

“Para mí el DIY engloba muchas cosas, la primera satisfacer mis inquietudes creativas, la segunda dar una segunda vida a prendas o complementos que ya no me gustan o tengo aburridos y por último, dar un toque único y personal. Para mí el DIY perfecto es en el que se consigue un resultado profesional, en poco tiempo, por poco dinero y que es sencillo de hacer”.

La última frase no puede resumir mejor este concepto. Eso sí, puede que el DIY no nos resulte tan fácil, y también es posible que nos preocupe la carencia absoluta de cualquier tipo de creatividad, pero lo bueno es que para eso está internet (Pinterest también es tu amigo) y están ellas, sus ideas (que amablemente comparten), y sus interesantes blogs llenos de explicaciones. Y si el inglés no es un inconveniente, estos otros dos blogs, que dejan claro con sus nombres que ellas sí DIY, pueden ser una buena fuente de inspiración: psimadethis y thanksimadeitblog.

Y para ti, ¿qué es el DIY?

Foto: Clau de Clo by Clau

Texto: Ana Fernández

Publicado en My Madness

Hong Kong : Goldfish Market

Goldfish Market 金魚街 – Mong Kok

Goldfish Market in Hong Kong

Antes de visitar Hong Kong, había buscado esas famosas listas que hacen (hacemos) los blogueros con «10 cosas que ver» en cada ciudad. En mi lectura no recuerdo haber visto nada sobre el, por lo visto, famoso Goldfish Market. Se encuentra al lado de la parada de metro Mong Kok, donde también se ubica el Lady’s Market. No obstante, fue en nuestra búsqueda del mercado de flores cuando nos encontramos, por casualidad, con una calle repleta de tiendas con bolsas de plástico colgando en sus fachadas. Al acercarnos, vimos que dentro de cada una había pequeños peces.

We had no idea about the Goldfish Market before going to Hong Kong, we just found it by chance. We were just walking through Nathan Road, and turned right to try to find the Flower Market. At some point we started seeing plastic bags hanging on the walls and when we get closer we could see that they had fish inside.

Goldfish Market in Hong Kong

More info at the Goldfish Market Website

Hong Kong : Nathan road, buildings, taxis and light signs

Si te gusta (o no te importa) andar, la mejor opción para hacer turismo por la zona de Kowloon en Hong Kong es recorrer la interminable Nathan Road. Al hacerlo, y si te desvías ligeramente cada varios metros, podrás visitar Temple Street, el mercado de flores, el concurrido Lady’s Market, e incluso la famosa calle Goldfish Street, entre otros puntos turísticos.

Buildings in Hong Kong

Hong Kong Nathan road

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Hong Kong : Temple Street Night Market

En Hong Kong puedes encontrar muchos mercados, pero el mercado nocturno situado en Temple Street es un punto interesante para disfrutar de varios aspectos típicos de esta ciudad: productos de jade, antigüedades de madera, electrónica y comida tradicional china.

Night Market in Hong Kong

Temple Street Night Market

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¡Cómete las calles de Seúl!

La comida coreana está llena de sabor, color y aroma. Esto se puede comprobar simplemente recorriendo tanto Seúl, como cualquier otra ciudad de Corea del Sur. Es muy común comer en la calle, y los puestos callejeros son la excusa perfecta para hacer una parada tras la larga jornada de trabajo, antes de ir a casa, o después un agotador día de turismo, antes de volver al hotel. ¿Qué ofrecen estos pequeños restaurantes al aire libre?

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Tradicionalmente, el menú principal de los puestos consiste en tteokbokkikkochi eomukk, sundae, kimbab y twikim. El primero es temido por los no familiarizados con el picante, pero para los que se atrevan, hay un callejón lleno de restaurantes especializados en estos pasteles de arroz en Sindang-dong.  El eomukk es una buena opción en la estación invernal por servirse en caldo caliente; el sundae o «morcilla coreana» depende claramente del gusto personal; y los rollitos de arroz con verduras, es decir el kimbap, junto al twikin, como se llama a las verduras, huevo, gambas o boniato rebozado y fritos, son una opción segura. El pollo frito picante también se vende en la calle y en la zona que rodea la universidad de Ewha se encuentran un buen número de puestos.

Si bien es fácil encontrar estos platos en cualquier puesto, también hay restaurantes especializados en este tipo de comida callejera, por si el estar sentado es una condición para comer.

Para terminar la cena a veces apetece un dulce, y a cualquier hora también; en ambos casos la calle coreana también está preparada para ello. El hotteok, otro clásico de las calles de este país, es una masa de trigo rellena de azúcar y frita, aunque los mejores son los rellenos de cacahuetes o pipas. El bunggeopang es fácilmente reconocible por su forma de pez y en su interior hay dulce de alubias rojas. Una variación de este dulce, con una forma más particular, es el dongpang a la venta en Insadong. Por último, minúsculos puestos salpican las calles vendiendo gyeranbbang, una especie de huevo frito en un bollito de pan, y castañas asadas, cuyo olor resulta un clásico invernal tanto aquí, como en muchas ciudades españolas.

Quizá sería apropiado añadir un último puesto que, si bien lo que venden no es tan común en la capital coreana y pocos coreanos lo comen, está presente en la ciudad: beondegi. Quien se anime a probarlo solo tiene que visitar el parque de Yeouido.

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En la capital, nuevas ideas callejeras se incorporan rápidamente al menú. Ahora se puede encontrar, entre otras delicias, algodón de azúcar, gofres con helado, brochetas de fruta, zumo de granada, batidos, y el postre estrella de esta temporada: churros. El amor por este alimento que aparece ocasionalmente en los desayunos españoles ha sido tanto que, después de llegar a las pequeñas tiendas de los barrios más famosos, ha saltado a la calle. Todo esto, y más, se puede encontrar por los barrios de Myeongdong y Hongdae.

Además de lo cómodo que resulta hacer una parada en cualquier momento para recargar energías y lo indiscutiblemente rico que está todo, lo mejor es el precio. Aunque puede variar, dependiendo de la comida y el puesto, todo se encuentra entre los 1.000 y 3.000 wones, es decir, un par de euros. Una forma sorprendentemente barata de disfrutar las calles de Seúl el doble mientras se visita la ciudad.

Fotos y texto: Ana Fernández para El Viajero